domingo, mayo 01, 2005

Feliz en la playa en la que no estás

Doblá acá negro, en ésta. El negro dobló a tiempo como siempre. Vamos hasta el boulevard, almorzamos algo frente al mar y a eso de las 3 vamos yendo. Dale, dijo, y aceleró apenas un poco.
Yo quiero un lomito completo y una cerveza, y yo unas rabas, y la cerveza de litro, apuntó el negro a la moza, que como siempre se dió vuelta de esa forma y como siempre también, acompañamos silenciosos su retirada épica.

La felicidad se presenta siempre, dije al negro que sabía de antemano por dónde vendría la cosa. Sólo hay que saber verla. Almorzamos casi sin hablar, mirando el agua. La cuenta Julia, por favor. Ya sale negro. A julia siemrpe le gustó más el negro que yo. Y a mí más Julia que a el negro.